Tan puta que me corro a una orden cogida por un viejo
.Tenia 20 años, aun estaba en la universidad, regresaba a casa a eso de las 3-4 de la tarde y siempre estaba mi mama en casa, mi padre fuera en su trabajo.
Mi padre contrato un carpintero, para que hiciera una biblioteca en nuestra casa. Ese trabajo duro una semana.
Al tercer día, regrese a casa de la universidad y mi mama había tenido que salir donde una tía que se había accidentado, así que el carpintero estaba solo trabajando en el cuarto de la biblioteca.
Me fui a mi cuarto, descanse un rato y luego me cambie, me puse ropa de GYM para irme a un gimnasio cercano a hacer ejercicio, esa era mi rutina durante 4 días a la semana, me encanta estar en forma, sentir mi cuerpo lindo, esbelto y tomificado.
Me dispuse a salir, así que tomé mi mochila con mis implementos para el GYM y además en mi mano mi celular. Pero me dio por entrar a la cocina para tomar agua helada antes de irme. Había pasado ya unos sorbos de agua cuando llego el carpintero, hacia calor esa tarde, y me pidió que le diera un vaso con agua helada.
Le dije que, si y me giré hacia el mueble de la cocina para tomar un vaso y servirle, estaba por alcanzar el vaso, cuando sentí que me tomo de mi cuello con su brazo. Inmediatamente trate de soltármele, de rechazarlo, pero él era todo grande, fuerte, media como 1,80 y pesaba como 100 kilos, era todo panzón, feon, algo ordinario, yo a su lado, quedaba toda menudita, soy bajita, mido 1,58, peso 50 kilos, piel canelita, ojos cafés, cabello negro largo lacio, tierna, delicada. Tengo un cuerpo pequeño, pero toda curveadita, con unos senos lindos, 90ª, redonditos, firmes y un pompis todo paradito, tonificado soportado en unos muslos
Me seguía resistiendo, gritaba que me soltara, que se fuera, lo insultaba, le decía maldito viejo, él era muy maduro, en esa época tenía 62 años, además todo panzón, me daba asco que me tocara. Me puso de frente al borde del mesón de la cocina y aun tomándome del cuello me presionaba con su panza dejándome inmovilizada. Comenzó a darme cachetadas con su mano libre y a gritarme que me quedara quieta, que me callara.
Me asuste, me quede inmóvil y el aprovecho y me saco mi topsito dejando mis senos libres para él. Mis senos son lindos, paraditos, redonditos, soy talla 90B ahora, en esa época un poco más chicos 90A, con pesoncitos y aureolas pequeñas de color cafecitas claras. Inmediatamente se apodero de mis tetas con su mano libre, me los manoseaba y tiraba de mis pezones. Eso me dolía, gritaba de dolor.
– Noo…no haga esooo…..me dueleee….me duele asiiiii……le decía
Pero poco le importaba y seguía manoseando y tirando de ellos, sin poder evitarlo mis pesoncitos se tensaron, se pusieron parditos, duritos. Yo seguía resistiéndome, gritaba pidiendo ayuda y el de nuevo comenzó a darme cachetadas en la cara y me gritaba que me callara, que me quedara quieta. Te callas puta o te va mal. Todo eso me asusto más, así que me calle y me quede inmóvil, el aprovecho para sacarme mis leggins que tiro al piso y luego rompió mi tanguita, dejándome ya toda desnuda. El aun atrás tomándome del cuello, presionándome contra el borde del mesón con su panza y restregando su polla ya dura contra mi lindo pompis desnudo.
Se acomodo detrás de mí y sentí su mano grande y callosa apoderarse de mi conchita, me la tomo toda en su mano y me la apretó duro haciéndome sentir un retorcijón en todo mi cuerpo, me estremecí toda, sentí una descarga de placer recorriéndome toda. Eche mi cabeza hacia atrás contra su pecho y mordí mis labios para no dejar escapar algún gemido de placer, no quería que ese viejo panzón se diera cuenta lo que ya comenzaba a sentir. Aun mi mente lo rechazaba, tenía asco que ese viejo asqueroso me tocara de esa forma, no era mi tipo de hombre, todo viejo, panzón, feon, grande.
Sus dedos me los pasaba por toda mi rajita, de arriba abajo, y por segundos los detenía y presionaba mi pepita, lo que me producía que me estremeciera toda, el aún me tomaba por mi cuello, me besuqueaba mi cara, mi cuello y me decía cosotas sucias al oído que ya retumbaban y nublaban mi cabeza.
– Que rica estas puta…uuff..que ganas te tengo…vas a saber lo que es follar con un macho de verdad, serás mi putica obediente.
– nooo….no me haga esooo….suelteme….dejemeeee……viejo estupidoooo….déjemeeee.
Y el volvía a hacerme sentir quien mandaba, levantaba su mano y tazzz…..tazzzz….me cacheteaba.
– Cállate puta…..callateee …tazz…tazzz.
– Que buena estas putica……como la vamos a pasar de rico comiéndote toda…uuff
Sin poder safarmele solo comencé a decirle que no.
– Don Omar…no no haga esooo……no maasssss…….no maasssssss
– Así putica……que rica estas……que cuerpo, que cosita mas ricaaaaaa…….mmm….. gimee…… gimeee….. entregate putica……. goza con tu papi que te va a follar como nunca te han follado……sabrás lo que es que te coma un macho de verdad……uuff……goza…..goza puta
Y ya me daba nalgadas……plazz…..plazzzz…sentía su mano grande en mi trasero, sentía como se ponía roja mi piel con esas palmadas en mi lindo pompis. Mi mente se nublaba, sentía esas palabras sucias en mi oído ya retumbando en mi cabeza, además esas nalgadas me hacían sentir algo que nunca había sentido, era como si me domaran, se apodaran de mi cuerpo de mi mente.
Y sin poder evitarlo, deje escapar un gemido, leve, tenue. Era toda tímida, me daba pena que ese viejo se diera cuenta que mi cuerpo lo encendía con sus caricias y sus palabras sucias.
– akkk que rico putica eres toda una perrita te encantará mi verga…. se te nota mucho que te estas calentando para tu viejo…. te voy a dar una culiada que nunca olvidaras.
Estaba perdida, mi mente estaba toda nublada, ya no pensaba, solo sentía, mi cuerpo se encendía más y más y ese viejo seguía pasándome sus dedos por mi rajita, de arriba abajo y luego paraba y presionaba mi pepita.
– Que cuerpo putica, que cosita más ricaaaa……uuff…..te voy a comer toditaaa…..sabras que es culiar con un macho de verdad….vas a ser mi perrita……mi putica …..gozaaa….gimeee…….gimele a tu papii……. estas calienteeee….. gimeeee….gimee
Y plazzz, plazzz…..más nalgadas. Me domaba, me sometía, me llevaba a otra forma de sentir que no conocía, siempre me habían tratado como una princesa. No era ya virgen, había tenido algunas cositas con un novio, pero, éramos muy inexpertos los dos, nuca estuve totalmente desnuda, aprovechábamos que mis padres no estuvieran para hacer cositas, pero todo era rápido por temor a que nos descubrieran. Lo que ya sentía con las caricias de este viejo era diferente.
– Ay don Omar noooo nooo massss……no me haga esoooo…….doooon Omaarrrr……aahhhhhhh…..aahhhhhhhh… nooooooo….aaahhhhhhh
Comencé a gemir inicialmente gemidos suaves, tímidos, pero ya no podía contenerlos……mi cuerpo ardía….y solo podía gemir de placer.
– Así puta…..gime mas duro…..quiero que te oigan en el edificio…..gime…..gime…
– Y yo…. aaahhhhhhh… aahhhhhhhh…aahhhhhh…….don Omaar… aayyyyy…..aayy…aaahhhhhhhh
– Córrete puta…….correte….damelaaaa yaaa….plazzz….plazzz
Y sin poder contenerme me corrí. Mi cuerpo comenzó a convulsionar como nunca, mis rodillas se me doblaron, casi me voy al piso.
AAAAHHHHHHHHHHH….AAAHHHHHHHHHHHH……SIIIIIIII…….ME CORRROOOOO ….AAHHHHHHHHHHH
El me sostuvo de la cintura y me hizo recostar y apoyar mis senos sobre el mesón de la cocina, toda espasmódica, convulsionando, mi mente nublada, mis ojos cerrados, perdida, me dejaba hacer, me tenía.
Se arrodillo, separo mis piernas y sentí su boca y su lengua experta apoderasen de mis huequitos. Su lengua experta penetraba en mi rajita, mientras con su dedo masajeaba mi culito, para luego descargarme un par de palmadas en mis nalgas y decirme lo que tenía que obedecer.
– Goza putica, mueve ese culo…..uummm…que delicia…..que rajita más rica….que manjar….serás mi puticaaaa…mmmmm
Y me daba lengua y succionaba mi rajita, me contraía toda, perdida, entregada, solo gemía y gemía para su gusto, para que se ufanara más de que me tenía, de que era suya, su putica.
– Aayy don Omaaaarr…… ayyy….. que ricoooooo….. mmmmm…..asiii….asii…..maaaaass
Movía su lengua a mi culito que era estrenado por primera vez, nunca me habían hecho nada ahí. Era un nuevo descubrir en mi cuerpo, de sentir placer en una zona diferente de las que antes me hacían sentir. Pero su dedo medio se ocupaba de mi rajita, lo sentía dentro de mí, me follaba con ese dedo mientras su boca y su lengua se comían mi culito, me volvían loca de placer. Vinieron más nalgadas y su orden que taladraba ya mi mente.
– Lista putica…. Dame otra corrida ….obedece…… plazz…plazzzz…. CORRETEEEE ……… CORRETEEEE PUTAAA………. CORRETEEEE YAAAAAAAA.
Y sin poder contenerme, obedecía y me corría y me corría al oír su orden
– YAAAAAAAAAAAAAAAAA……YAAAAAAAAAA….ME CORRROOO ….ME CORROOOOOO DON OMAAARRRR….AAHHHHHHHH…AHHHHHHH….SIIIIIIIII….SIIIIIII….ME CORRIIIIIIIIIIII TODAAAAAAAAA….AAAHHHHHH
– Asi puta…. Damelaaaa toda… damelaaaa……eres miaa…..plazz…plazzzz..mas nalgadas.
Me corrian unos espasmos en todo mi cuerpo, convulsionaba, el me sostenía de mi pompis para que no me fuera al piso. Y comenzaba de nuevo con su boca, su lengua y sus dedos a devorar mis huequitos. Así me hizo correr y correr muchas veces, cuando él quería solo me lo ordenaba y mi cuerpo y mi mente le respondían, me tenía toda para él.
Esa tarde descubrí tres cosas de mí que no sabía hasta ese momento.
La primera, que no sabía que, al ser sometida, al ser domada, al ser tratada con palabras sucias mientras me comían podía sentir tanto tanto placer en todo mi cuerpo. Eso era nuevo para mí, fue un descubrir al saber que era toda una sumisa.
La segunda, que tampoco sabía que un hombre tan tan maduro pudiera hacer disfrutar tanto a una chica de mi edad. Y que además no debía tener o aparentar cuerpo de modelito como muchos maduros aparentan ser. Por el contrario, era todo grande, feon, panzón, pero lo que me derretía, lo que me volvía loca era su forma de ser, todo machote, todo seguro de sí, todo dominante.
Y la tercera, que era multiorgásmica y eso solo lo vine a descubrir esa tarde con él.
En esa posición, con el arrodillado y devorándome mis huequitos, me hizo correr muchas veces, luego toda espasmódica, perdida, volando, me giro frente a él, me levanto como una pluma y me sentó en el mesón de la cocina. Separo mis piernas, saco su polla y comenzó a restregármela en mi rajita toda húmeda por su saliva y mis juguitos.
– Don Omar noo….que haceeee……. Nooo…..eso nooooo……
Fue lo único que atine a decirle al ver y sentir su verga toda dura restregándomela en mi rajita.
– Claro que si mi putica, te comeré bien rico, ahora sabrás lo que este tener una buena verga en esa conchita apretadita y deliciosa. Serás mía, mi puta de ahora en adelante, me obedecerás en todo bebe. Toma….. tomaaaa….. sientela dentroooo.
Y comenzó a penetrarme, eso me dolía, era muy estrechita y su polla de 17 cms era gorda. Yo me quejaba. El comenzó a lubricarme con su saliva, escupía en mi rajita, restregaba su polla y volvía dentro, lo hacía lento, dejando que fuera dilatando. Me tomaba de mis nalgas y me empujaba mi rajita contra su polla, su barriga la sentía moviéndose y presionando mi vientre liso.
Mientras me iba penetrando yo me quejaba, entonces el intento besarme por primera vez y por reflejo gire mi cara para evitarlo. El levanto su mano y tazz….tazzzz en la cara.
– Que te pasa puta, eres mía, me tienes que obedecer, me besas ya o te doy más.
Todo enojado, serio, levanto su mano. Me asusté, obedecí y tuve que besarlo. El metió su lengua, sentía su saliva fuerte y espesa en mi boca, me besaba con deseo, con pasión. Entonces mientras me besaba dio un empujón a su polla y me la metió toda, ahogo mis quejidos con sus besos.
– Aahh….puticaaa…..ya la tienes toda adentrooo….. dilataaa…sientela… es tuya bebe….. que rico y caliente se sienteee dentro de esa chimbita…. Toda estrechitaaa….. uuuff… me encantas perritaaaa.
Y comenzó lentamente a follarme mientras me tomaba de mis nalgas con sus manotas grandes y callosas, me movía lentamente contra su verga que entraba y salía de mi rajita que ya dilataba más y más, el dolor iba desapareciendo y comenzaba a sentir en todo mi cuerpo esas sensaciones de placer y gozo con esa verga dentro de mí.
Dejo de besarme y comenzó a chuparme mis tetas, mientras me follaba ya más rápido. Me mordía mis pezones, y escupía en ellos, para luego seguir chupándolos. También me hacía abrir mi boca y escupía en ella y me hacía tragar. Me movía contra su polla como una plumita con sus manos tomándome de mi pompis. Su panza golpeaba contra mi vientre. Mi dolor desapareció, y mi cuerpo estaba siendo invadido por sensaciones de mucho placer que nunca había sentido y que me recorrían toda. Él me tenía, me hacía suya y mi cuerpo y mi mente le respondían.
– Aahhh……aaahhh….. don Omaaaarr………aakkkk……uufff……. que ricoooo….aakkk
– Así putica, gime toda… entrégate a tu papi… mira cómo te lo meto… esa chimbita que apretadita esta, que ricaaa mi perritaaa…. tomaaa…. tomaaaa mi hembra……. uuuff… aaakkk…. gimeee…..gimeee……. dime que te gusta que te comaaaa……aakkk
– Siiii……. Siiii….me gustaaaaa que me comaaaaa don Omaaarrr…..aahhhhh…..aaahhhhh……asiiiii….aahhhhhh….aahhhhhh
– Asi putica……me vas a dar una buena corridaaaa………listaaa…… listaaa….. yaaa….yaa….. CORRETEEEE….. CORRETE PUTAAAA…. DAMELAAA.
Y mi mente y mi cuerpo le obedecían, inmediatamente me dio la orden de correrme……me corría y me coria.
– AAAHHHHHHHHH……AAAHHHHHHHH……YAAAAAA…..ME CORRROO……ME CORRRO DON OMAAAAR……. AAAHHHHH……..SIIIIII….SIIIIIIIII….ME CORRROOOO.
Así sentada en el mesón, me follo y me follo durante media hora, me hacía correr y correr cuando el quería, solo tenía que ordenármelo y yo toda le obedecía. Fueron muchas corridas, me tenía toda sometida, desmadejada, perdida, volando.
Luego toda espasmódica me bajo del mesón y me hizo arrodillar. Tomo su polla y me la puso en mi boca y me dice.
– Mámala putica…. Comete tu verga.
Yo lo mire desde abajo, dude, pero el levanto su mano amenazándome de cachetearme y no tuve otra opción que obedecerle. Le tomé su polla en mi manito, abrí mi boca y comencé a mamársela.
– Eso es putita, cómetela toda… a ver si te entra toda en esa boquita chiquita….parece que no tienes mucha experiencia, pero yo te voy a pulir….serás toda una mamadora de la verga de tu macho…..mámala asiii…..asiiii….que ricooooo bebeeee….akkkk
La empecé a chupar con deseo y pasarle por su glande mi lengua, dándole varios besitos en la punta, provocándole mucho placer aquel viejo panzón, el solo tomaba mi cabeza y dirigía también mis movimientos, gemía como un loco, se la chupé solo durante unos 5 min y de pronto don Omar me apretó más de mi nuca contra su verga y sentí como su polla se le hinchaba y soltaba sus dos primeros lechazos dentro de mi boca, para el luego sacármela y echarme otros dos lechazos en mi cara.
– Oohhh……. siiii…..me vengoooo………tomalaaaa……toma tu leche puticaaa…….. tragatelaaa todaaa…… asiiiii……aaakkkk….aakkkkkk
Era la primera vez que me daban leche en la boca, su sabor era nuevo para mí, solo tragué para no ahogarme y sentí esa sensación de ese semen caliente pasando por mi garganta. Luego me baño mi cara, mi mentón y algunas gotas de lechita se deslizaron hasta mis tetas.
Aun arrodillada se inclinó y con su mano tomo mi conchita, me la apretó toda, luego metió su dedo y me follo con el 10 segundos, para luego ordenarme que me corriera toda para él.
– AAAHAHHHHHHH…..AAAHHHHHHHHH….SIIIIIII….SIIIIII ME CORRROOOO…….DON OMAAR…… ME CORROOOOOOOO…. AAAHHHHHH… A.AAHHHHHHHHHHH … SIIIIIIII…. TODAAA…… … AAHHHHHHHHH
Mi cuerpo no resistió más y caí desmadejada en el piso en posición fetal, convulsionaba incontroladamente, mis ojos cerrados, perdida, volando, aun con el sabor de su leche en mi boca y en mi garganta.
No sé cuantos minutos estuve ahí, tirada en el piso con mi cuerpo todo espasmódico. Hasta que sentí que la puerta de la casa la cerraron. Lo busque con mi mirada en la cocina, pero no estaba. Se había arreglado su ropa, limpio su sudor y sus rastros de su venida con un trapo de la cocina que me tiro al lado.
Me levante como pude, tome mi celular que había puesto en el mesón, mi mochila, mi ropa y mis tanguitas rotas y camine rápido al baño para ducharme y sacarme de mi cuerpo todo el rastro de su sudor, su olor, su semen y ese olor a sexo que despedía mi cuerpo usado por ese hombre maduro.
Mientras me duchaba, me aseaba, me entro un sentimiento de culpa, de arrepentimiento por lo que había pasado con ese viejo. sentía que le había fallado a mis padres y a mí misma por haberme entregado de esa forma en casa de mis padres a ese carpintero. Jure que nunca más volvería a suceder de nuevo. Una chica de mi edad, de mi clase, de mi educación no podía entregarse de nuevo a ese viejo panzón. Éramos como la réplica de la bella y la bestia.
Y paso un mes desde que el carpintero me hizo suya en la cocina de la casa de mis padres.
Estaba en la universidad, era casi el medio día y había terminado las clases de la mañana, tendría una hora para almorzar y volver a retomar clase a la 1 de la tarde.
Iba caminando por un caminito arborizado que me conducía a la cafetería de la universidad y allí almorzar y charlar un rato con algunas compañeras y compañeros, cuando me entro un mensaje a mi celular, decía:
– ¿Hola bebe, como sigue funcionando la biblioteca?
Inmediatamente lo vi, supe que era el, el carpintero. ¿quién más me escribiría un mensaje preguntándome por la biblioteca?
Me detuve y de pie le respondí haciéndome la boba.
– Hola, tiene el número equivocado.
Entonces el me responde
– Claro que no es el número equivocado, sé que es el celular de la puticas más rica y caliente que me he comido.
Y yo.
– Oiga, respéteme, no me hable así, déjeme de molestar o tendré que denunciarlo por lo que me obligo esa tarde. Fue contra mi voluntad. Asi que déjeme en paz o lo denunciare.
Y el
– Jajajjaja……mírala y quien te creerá que fue contra tu voluntad?, estabas tan caliente y entregada disfrutando y gimiendo que todos creerán que lo que querías era que este viejo te follara como toda una putica que eres.
– Nooo….noo….eso no es verdad…… lo voy a denunciar si me sigue molestando, borre mi número. No me escriba más, respéteme.
Y me llegan un par de fotos intimas, de esa tarde. Resulta que el me tomo fotos cuando yo estaba volando, perdida, ojos cerrados, con todo el placer que sentía, que no me di cuenta de que me tomo fotos.
En la primera foto, estaba yo arrodillada con su verga en mi boca, mis ojos cerrados y mi cara de placer y éxtasis al tener esa polla toda para mí en mi boca.
En la segunda, estaba tirada en el piso en posición fetal, con mi cara y mis senos con rastros de su semen, mi boca abierta mostrando mi placer y mis ojos cerrados al encontrarme volando en otra dimensión.
Apenas las vi, me tuve que sentar en una banquita que había en el sendero por el que caminaba. Afortunadamente no había ningún universitario cercano donde me encontraba, porque se hubieran alarmado al ver mi cara transformada por el pánico y terror que sentí al verme en esas poses intimas tan crudas, pero a la vez reales.
Sin poder responderle nada, me llega otro mensaje de él, en donde aparecía una dirección en la ciudad.
Y me escribe.
– Te quiero ver ya, si en una hora no llegas a esa dirección que te mande le voy a hacer llegar a tu papa a su celular las fotos de su nenita teniendo sexo en su casa de sus papas. Recuerda que el es cliente mío, así que tengo su número de celular.
Luego supe que el tomo mi celular que había dejado yo en el mesón de la cocina cuando entré a tomar agua. Él lo tomo y copio mi número. De eso tampoco me di cuenta por que estaba en el piso medio desmayada del placer que había vivido.
Estaba en sock, el mundo se me fue, veía todo nublado, aturdida. Lo único que me pasaba por la mente, era que esas fotos no podían llegar a manos de mi padre. Sería un golpe muy fuerte para el como para mi mama. Verían caer muy bajo a su nenita, eso no podía ser. Tengo que evitar que ese viejo mande esas fotos.
Y le respondo
– Por favor, no mande esas fotos, yo iré donde usted dice, pero no las mande por favor. Prométame que si voy usted las borrara. ¿Si? Por favor
Y el responde
– Listo mi bebe, cuando vengas te daré mi celular y tu misma las borras. Y ya sabes tienes una hora para estar acá. Chao.
Como una zombi, comencé a caminar hacia la salida de la Universidad, luego tomé un taxi, le di la dirección al taxista y en media hora estaba al frente de un edificio bonito de vivienda familiar. Pagué y me dirigí a los ascensores. Subí al piso 11 donde quedaba el apartamento que el me escribió. Y comencé a caminar hacia esa puerta, temblaba toda, era una sensación super extraña, de temor, pánico y hasta de ese asco que sentía cuando ese viejo comenzó a tocarme la primera vez. Pero también, sentía como una ansiedad, como unas ganas de volver a sentir lo que ese maduro panzón me había hecho vivir hacia un mes.
Me pare frente a la puerta, respire profunda, tranquilizándome y luego pise el timbre del apartamento. Sentí unos pasos que venían para abrir la puerta, fueron unos segundos que me parecieron minutos, como si el tiempo se hubiera detenido.
El abrió la puerta, estaba de overol de trabajo, todo sucio de aserrín de madera, su rostro sudoroso, No me dijo nada, ni siquiera un hola, solo me tomo de la mano, me entro rápido, cerró la puerta y de una me pego de espaldas contra esa puerta del apartamento. Como un loco, comenzó a tratar de besarme, sus manos se movían por todo mi cuerpo, manoseándome toda, las sentía en mis nalgas, en mis senos, en mi cara, en mi conchita, mis muslos, me tocaba toda. Yo tenía mi mochila de universidad en una mano que el me quito y tiro al piso. Mis manos quedaron colgadas pegadas a mis muslos. Como era jornada de universidad, acostumbraba la mayoría de los días a vestirme con jeans, camisetas o blusitas y tenis. En esa ocasión tenía jeans azules ceñidos, llevaba una blusita verde esmeralda de botoncitos cortica que solo llegaba al borde del inicio de la pretina de mis jeans, mi cabello largo negro lo tenía cogido en cola alta, no uso mucho maquillaje, solo un rubor suave para mi cara y un labial neutro en mis labios. Me gusta verme natural, juvenil, además me veo linda así, no necesito maquillaje en mi vida universitaria.
Era tal la avalancha de sus manos en mi cuerpo y de su boca en la mía, que solo alcanzaba tenuemente a decirle que no, que parara, que así no.
Noo….don Omar….noooo….. asi nooo…….. calmeseee……… nooo…..espereeee…..no maaasss
Pero poco le importaba lo que le decía……antes mis palabras como que lo valentonaban más, por que seguía manoceandome.
Que ganas de tocarte tenia…..uuff….que delicia tenerte pegada a mi……uuuff…..esta divina putica…… que tetas.. que culo….que conchita más rica…..ufff……quiero comerte……quiero follarte otra vez
Noooo…..noo don Omar……..nooo……vine fue a borrar las fotos…..recuerde lo que me prometió…….que yo las borrariaaaa…….don Omaaaar…..nooo maaassss
Trate de ponerle mis manos en su pecho, para sacármelo un poco ya que me tenía presionada con su panza contra esa puerta. Pero no le gusto que me opusiera con mis manos y tazz, tazzzz, volvieron de nuevo las cachetadas en la cara, para hacerme bien quien mandaba.
Quieta puta……tazzz…..tazzz…….baja esas manos…… eres mi perra…. Te deseo y quiero comerte otra vez
Sin poder contenerlo, comenzó con una mano a desabotonar mi camisita que poco duro para caer al piso, inmediatamente me subió mi bra por encima de mis senos y comenzó a devorarlos con su boca, sentía como los chupaba, como mis pezones eran lengüeteados por esa lengua experta.
Ayyy don Omaaaar….que haceeeee……. Aaayy…….. no sigaaaaaa……..aaahhhhhh……don Omaaaar nooooo maaassss….
Que tetas mas ricas putaaa…..como las deseabaaa……..uuufff…..aakkk…. a esto viniste…. A que tu viejo te comiera asiiii……..querías ser otra vez una puticaaaa obedienteee….. cierto que si putica……cierto?
Don Omar….no diga esoooo….aahhhhh…….solo vine a borrar las fotooosss…..aahhhhhh….ahhhhh……no sigaaaaa…..aahhhhhhh
Pero el seguía mordiéndome los pezones, los escupía y volvía al ataque devorándolos, sentía ya mi cuerpo estremecerse todo. Además, llevo una mano a mi entrepierna y comenzó a sobar mi conchita por encima de los jeans. además, dejaba de chupar mis tetas y me besaba, sentía su lengua explorar toda mi boca, yo no me oponía, les respondía sabiéndome suya nuevamente. Me tenía ya caliente, como el sabia ponerme rápidamente y comenzaba a gemir de placer.
– Aaahhhh…….don Omaarrr………aaahhhh…….mire como me poneee…..aahhhhh…….aaahhhhh……..
– Así putica…..asiiii…..gimeeee…..gimeeee…….eres miaaaaa…..mi puta……a esto viniste puta…….a que tu macho te coma….dilooo…..diloo
Y me chupaba mis tetas, me pasaba su mano por mi entrepierna por encima del jean.
– Siiiii…….siii don Omaaar…….a eso vineee……. para que me coma asiiiii…….aaahhhhhh….aahhhhhhh
– Y que eres?…dilo….. dilo…..y tazz…. tazzz……palmadas en mis tetas
– Aaahhh…….aahhhh…..su puticaaa….. aahhhhhh…… su putaaaa….aaaahhhhh
Soltó el broche del jean, bajo el cierre y tiro de los lados hacia abajo, dejándolos a media nalga, mi tanguita verdecita quedo expuesta. metió su mano en la tanguita y sentí sus dedos gordos y callosos en mi rajita. Me estremecí toda y me aferre con mis manos a su cuello, para no caerme, cerré mis ojos, comencé a volar de placer, me tenía de nuevo, me le entregue y comencé a gemir como a él le gustaba.
– Aaaahhhhh………. aaaahhhhh…… siiii…..que ricoooo……. aaahhhhh….. aaahhhh…..uyy don Omar…….como me poneee…aaahhhhhhh………asiiiiii……asiiii papiiiiiiiii…aaaaahhhhhh
– Que chimbita mas suaveee…… que rica estaaaa……. que puta eres….. me encantas perraaa….. gimeeee….. gimeeeele a tu viejooo… akkkk….. siiiii….. asiiiii bebeeee….. entregateeee….. dame una corridaa……. lista putaa…. damelaaa……. CORRETEEEE…..CORRETEEE YAAA……. CORRETE PUTAAAAAA.
Mi mente y mi cuerpo al oír esa orden de ese viejo macho obedecían inmediatamente en forma autómata.
– YAAAAAAAAAAAA…….YAAAAAAAAAAAAAA… ME CORRRO DON OMAR… AAAAAAAAAAAAHHHHH…. AAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHH
Así semi desnuda, convulsionando, me tomo de la cintura y me llevo caminando a un rincón de la sala del apartamento donde había unos cartones amontonados en el piso. Resulta que ese apartamento lo estaban remodelando, estaba desocupado, no había muebles, el piso nuevo estaba cubierto por cartones para que no lo rayaran con las obras que estaba aún haciendo allí. El carpintero, Don Omar, estaba encargado de hacer la cocina.
Me desnudo y me hizo acostar boca arriba sobre esos cartones. Él también se desnudó, era la primera vez que lo veía todo desnudo, su panza prominente, su pecho velludo, sus muslos grandes y su deliciosa polla aun medio parada, se veía más inmenso así todo desnudo. Solo mordía mis labios, toda fascinada, ganosa de volver a sentir como macho me transformaba en un hembra ardiente y complaciente.
– Uufff….que hembrotaaa…. que cuerpoteeeee…….que tetas….que cosita mas rica…….me encanta verte así desnuda, entregada…me gusta ver como mi nenita se transforma en toda una puta con ganas de verga……viniste por tu verga?……dilo……dilo puta….quieres que te coma?
Solo movi mi cabeza afirmativamente, pero no le gusto que me quedara callada, me dio un par de palmadas en mis tetas y me dijo
– Respondeme cuando te pregunte puta….tazzz…tazzzz..en mis tetas
– Sii..don Omar…..siii…..quiero que me comaaaa otra veeezzz…quiero sentirloooooo
– Así mi perrita….bien obediente con tu papi …y tu papi te come como la putica que eres….uuumm….ufff…..que rica mi putaaaaaa….uuff
Se puso entre mis piernas, acostado boca abajo sobre esos cartones, me separo mis muslos y comenzó a devorarme mi rajita con esa boca sedienta de juguitos de su nena.
– Aaaahhhhh…..aaahhhhhh…..don Omaaaarrr…. aahahhhh…. asiiiii…..asiii….que ricoooooo papiiiiiii… aaahhhhhhh…… aaahhhhh…..maaaaaaaaaassss….asiiiiiiii
Me tuvo, así como media hora, me hacía correr y correr, se saciaba con mis juguitos en cada corrida que tenía, me deja seca, para iniciar de nuevo otra envestida con su lengua y sus dedos que penetraban mi rajita y mi anito para sacarme nuevamente una corrida más fuerte que la anterior. Por supuesto yo volaba, mi cuerpo se estremecía y brincaba en esos cartones en la que estaba acostada. No pensaba, mi mente nublada, en blanco, solo gozaba y gozaba al sentir esas oleadas de placer que ese hombre me proporcionaba.
Por segundos, creo que perdí el conocimiento, abrí los ojos y era como si despertara de un largo sueño, que llegara de otro mundo. Lo vi sentado a mi lado, contemplando mi cuerpo convulsionar. Él se orgullecía y se valentonaba viendo mi cuerpo estremecer y convulsionar cuando él quería con lo que me hacía.
– Hola bebe, volviste…me encanta verte así, toda entregada, toda hembra….viendo ese cuerpote de hembra convulsionar para mi…..uuufff….eres una deliciaaaa……me arrecha ver lo putica en que te conviertes…..mmmm…..uuff
Y se inclinó y me beso en la boca, como agradeciéndome por todo lo puta en la que me convierte.
Apenas me estaba reponiendo, respiraba profunda como para recuperar mi aliento, mis senos subían y bajaban al tomar aire que tanto me hacía falta. Entonces el a mi lado se acostó boca arriba en esos cartones y con su mano y su brazo que metió debajo de mí, me levanto como nada y me acomodo sobre él. Me hizo abrir mis piernas y me puso abiertica sobre su muzlote derecho, me fue subiendo sobre el de modo que mis tetas quedaron sobre su panza y mi boca sobre su pecho. Sentí su manos grandotas y callosas apoderarse de mis nalgas y comenzó a frotar mi conchita sobre su muslo. Y me pone a hacerle algo que nunca había hecho antes.
– Chúpalas bebe……. chúpame las tetillas….. abre esa boquita y chupa…. dale.obedece… uuff
Me tomo de la nuca y acomodo mi boca sobre su tetilla derecha. Yo comencé a pasarle mi lengua y él me decía como más le debía hacer, como chuparla, lengüetearla, hasta que me volví una experta y él se quería morir al sentir como me comía sus tetillas, en las que iba brincando de una en una. Se volvía loco, no imagine que un hombre pudiera sentir tanto placer al comerle sus tetillas, sentía su polla crecer, ponerse durísima bajo mi vientre.
– Asiii puticaaa…..uufff……ookkkk….que rico las chupaaaass……eres toda una perrita lesbianaaaa………será que ya has chupado tetas de mujer…..ufff…..que ricoooo….. sigue asiiiiii… uff…. chupaaaa….. lenguetealas…. asiii….lesbianitaaa…. asiiiiiii…aakkkkk…..ricoooooo… akkkkkkk…..asi putaaaaaa…….aakkkkkkk
Mientras se las chupaba, el me tenía cogida mis nalgas con sus manotas y me restregaba mi conchita contra su muslo, me estaba follando en su muslo y eso me tenía a mil, además viéndolo como gozaba con mis chupadas de tetilla.
– Yaaa……..lista puta…….dámela…….. CORRETEEE……CORRETEEE LESBINANITAAAA……CORRETEEEEEEEE.
– YAAAAAAAAAAAAAAAAAAA…YAAAAAAAAAAAAAAAAAA…., ME CORRROOOOOOOOOO… AAHHHHHHHHHH…. AHHHHHHHHH… SIIIIIIIIIIIIIIIIIIII…. SIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII.
Fue tanto el placer que el sentía, que después de hacerme correr muchas veces, me cambio de posición por que estuvo a punto de venirse mientras su polla toda dura se frotaba con mi vientre y mi ombliguito.
Me movió de mis nalgas de modo que me hizo subir sobre su polla, quede con mis rodillas a sus costados, levante mi pompis y me hizo tomar su polla con mi mano y acomodármela en mi entradita ya húmeda.
En ese momento solo quería volver a sentir esa verga dentro de mí, así que la pase por mi rajita y me fui dejando caer lentamente sobre su polla gruesa y dura, mientras él me tomaba mis tetas con sus manos y tiraba de mis pezones ya todos tensos, paraditos. Pero sin más el dio un empujón hacia arriba con sus caderas y me entro toda su verga en mi cuevita, hasta sentir el sonido de pubis contra el mío.
– Aaahh……don Omaaarrrr….. aahhhhhh……. entro todaaaaaa……. aahhhhh……ssiiiiiiiiiiiiii
– Ahora putica vas a tene tu ración de verga……a esto viniste puta….. que te diera verga……a que te comiera como toda una putaaa……….mueveteee……mueveveeee………dilo……viniste por verga putica……dimeloooooo….akkkk
–
– Siiiii…….siii don Omar…….vine por vergaaaaa……. comameeee…….comameee………asiiii…..asiiii…..que ricoooooooo…. aaahhhhhh…..aahhhhhhhhh……siiiiiiiiiiiiiii
Comencé a cabalgarlo, a subir y bajar en esa verga deliciosa que entraba y salía de mi rajita, solo sentía placer, solo me sentía toda hembra, toda putica montada sobre ese viejo macho, mientras mis manos se apoyaban y resbalaban en su panza toda sudada.
Me hacía correr y correr cuando él quería, me daba sus nalgadas y su orden de correrme y mi cuerpo y me mente le obedecían: Me hacía decirle que era su puta, que era su hembra, que me dejaría comer cuando el quisiera, donde quisiera, que le obedecería, que lo complacería en todo, que quería más y más verga.
– Aahhh…..don Omaaarr…..siiii…..soy suyaaaaa….su putaaaa……comame cuando quieraaa………le obedecereee en todooo…..soy suyaaaa….aahhhhhhh…..aahhhhhhhhh….asiiiiii….asiiiiii
Me corría y me corría, estaba toda perdida, entregada, volaba, hasta que me dijo algo que ninguna chica de mi edad y soltera quiere escuchar.
– Te voy a preñaaaarrrrrr puticaaa……..te voy a preñaaarrrr……..te voy a llenar de lecheeeeeee……aaaaakkkkk………..mueveteee putaaaa……..mueveeeeeteeee……pañarteeeeee.
– Ay nooo don Omaaarrrr…….noooo……no me haga esooooo….no me preñeeeeee……noooooo…no me preñeeeeee.
Pero el acelero su follada, me tomaba de mis nalgas y me hacia brincar en su polla que entraba y salía de mi rajita llena de juguitos. Y aceleraba más y me daba más.
– Entonces no quieres más verga putica?…..no quieres más………..
Yo toda perdida, ardiendo de placer por dentro era lo único que quería en ese momento.
– Siiii…….si quiero vergaaaa………siiiii……don Omaaar……..deme asiiii…..asiiiiii….que ricoooooo…….aaahhhhh….aahhhhhhh
Aceleraba sus embestidas y yo como una muñequita de juguete brincaba y rebotaba en su polla que salía y entraba a mil por hora de mi rajita.
– Quieres mas vergaaaaa?…….dimeeee…quiere más verga puticaaaa….
– Siiii……siii… quiero mas vergaaaa comameee asiiiii….. asiii… aahhhhh……maaaaaaass….maaaaaaaaaaaa don Omaaaaarrr
– Dime que te preñeeee……….dime que quiere lecheeee……dimelooo…..dime quen te preñeeeeee putaaaaaa….aaakkkk.
– Siiiiii……siiiiiii……preñemeeeeeee….aaahhhhhh…..preñemeee don Omaaaaaaaaaaaarrr….deme lecheeeeeeee………. preñemeeeeee… aahhhhhh….aaahhhhhhhhh… aahhhhhhhh
– Lista putaaaa……..me la vas a dar yaaa…..listaaaa……..
– Siiii…..listaaaa…….listaaaa……preñemeeeee……juntooooossss
– CORRETEEEEEE……CORRETEEEEE PUTAAAA……….. CORRETEEEE………TE PREÑOOOOOOO…… AAAAKKK….. AAKKKKKKKKK….TE PREÑOOOO….. AAAKKKKKKK…. UUFFFFF
– YAAAAAAAAAAA…………YAAAAAAAAAAAAAA…..SIIIIIIIIIIII….SIIIIII…. ME CORROOOOOOOO…… LECHEEEEEEEEEE……. LECHEEEEEEEEE…… DON OMAAAARRRRR…. AAYYYY…… AAYYYYYYYYYY……QUE RICOOOOOOOO…… ME CORRROOOOOOOOO TODAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA….. AAAAHHHHHHHHHHHHHHHHH…. AAAAAAAAAAAAAHHHHH.
Comencé a sentir su venida dentro de mí, sentía su leche caliente quemar mis entrañas, era la primera vez que un hombre me llenaba mi cuevita de leche, sentía cada lechazo que me daba llegar muy dentro de mí, uno, dos, tres, cuatro lechazos que me llenaron toda. Sentía su verga contraerse dentro de mí. Mi cuerpo convulsionaba, brincaba lleno de espasmos sobre él, Caí sobre su panza que escurría su sudor, mis tetas y me cara de lado quedaron sobre su pecho. Yo apenas podía respirar, me faltaba aire, mis ojos cerrados, mi boca jadeando. El bramaba como un toro, su panza subía y bajaba con mi pequeño cuerpo encima. Ambos quedamos exhaustos, hasta que el sueño nos invadió, fueron unos cortos minutos, que parecieron horas, pero que me permitió volver a la realidad, volver a abrir los ojos, a darme cuenta de lo que había sucedido, a darme cuenta de que su polla ya flácida ya no estaba dentro de mí. De mi conchita comenzaba a brotar su leche. Él se movió de lado haciendo que quedara acostada boca arriba sobre los cartones. Se levanto como pudo y me dijo:
– Descansa bebe, estas exhausta, ya vengo.
Me quede transportada, sintiéndome hembra, su semen escurría de mi rajita, lleve mis dedos para sentir ese liquido con el que me habían llenado mis extrañas por primera vez. Al ver ese esperma en mis dedos, me vino la preocupación de toda mujer soltera. ¿Y si quedo embarazada? Me recorrió mi cuerpo un escalofrió. Y esos pensamientos estaba cuando don Omar llego. Me vio mi cara de preocupación y antes de que le dijera algo me dijo.
– Tranquila bebe, no vas a quedar embarazada a este viejo ya lo operaron y no puedo tener más hijos, así que no te preocupes. Solo quería darme cuenta de lo complaciente que serás de ahora en adelante con tu macho.
Me tomo de mis manos, me levanto y me dijo que fuera al baño y me arreglara. Habían pasado ya dos horas desde que había entrado a ese apartamento.
Durante el rato que demore en arreglarme el se sincero conmigo y me dijo que quería seguir teniéndome, que yo le encantaba como mujer, que follándome era como alimentarse de juventud, de volverse sentir machote, de sentir su verga a tope con solo imaginarme desnuda y entregada. Pero que yo debía continuar con mi vida como una chica normal, tener amigos, amigas, novio, salir a divertirme con quien quisiera, que mis padres ni mi grupo cercano debían saber nada de él, que no seria un hombre intenso creyendo que le pertenecía, que solo lo vería cuando el quisiera hacerme suya. Que dada su edad no podía aguantar todo mi voltaje de mujer joven y sedienta de sexo, que con una vez o dos al mes para e era suficiente. Pero que cuando estuviera con él debía obedecerle, complacerlo en todo, que en la privacidad seria su hembra.
Ya ambos arreglados y listos para despedirnos, me tenia recostada contra la puerta de salida del apartamento. Una mano apoyada contra la puerta y su panza presionándome contra la madera, mientras con su otra mano me acariciaba mi cara como cualquier novio despidiéndose de su amada. Yo embelesada solo lo miraba, con mi cabeza mirando hacia arriba ya que era mucho más alto.
– ¿Estás de acuerdo preciosa con todo lo que te dije? ¿Serás mi hembra, mi potra cuando tu papi te llame para darte la verga que te gusta? dímelo putica.
Y me besaba. Yo me dejaba hacer, hipnotizada, embelesada al hacerme sentir toda mujer, toda hembra.
– Si don Omar….. como usted diga…… cuando usted quiera me llama para que nos veamos. Y gracias por decir que mis padres ni nadie debe saber de usted. Solo será nuestro secreto.
– Que rico bebe oírte decir eso cosita rica. Aunque algunos conocidos míos si sabrán de ti, pero, esas personas son de mi confianza, son cercanos a mí. Así que tranquila bebe. ¿Estás de acuerdo? Y se reía malicioso.
Me besaba y me tocaba mis tetas mientras me hablaba.
– Si don Omar….. estoy de acuerdo…….. solo sus conocidos.
–
– Así me gusta mi hembrita, que le obedezcas a tu papi todo lo que te diga….si?
–
– Si don Omar…………lo que usted diga
Me dio el ultimo beso con lengua y tocada de tetas, abrió la puerta, me dio una nalgada y salí.
Me fui directo a mi casa como flotando en una nube de erótica y sensual.
Después de lo acontecido en el apartamento que estaban remodelando, pasaron como 10 días, hasta que me llego un mensaje a mi celular.
– Hola Marcela, cuéntame si podemos estudiar en estos días
Fue lo que me dijo me escribiría para que en mi casa no sospecharan nada, hablándome, así como un compañero de estudio era mucho más seguro para mí y eso le agradecí, porque la verdad así podía responderle más fácil.
Si, esta noche puedo a eso de las 8pm, me escribe
Y efectivamente a esa hora me escribió.
– ¿Marce, disponible?
– Si, me llama al celu.
Mis padres habían salido esa noche, así que estaba sola en casa por unas dos horas mientras ellos regresaban.
Esa noche fue la primera vez que alguien me comía por celu. Primero, me fue recordando todo lo que me había hecho en mi casa y en el apartamento en remodelación. Se ufanaba de saber que el descubrió en mi la sumisa que llevaba por dentro, de ver cómo disfrutaba siendo domada, de sentir mi cuerpo estremecerse con cada palmada que me daba, calentarse con mi cara llena de placer al ser tratada como toda una putica complaciente y obediente. En cada uno de los recuerdos que me narraba tenía que contestarle con un sí y reconocerle lo que sentí y lo que comenzaba a sentir con lo que me decía.
– ¿Te gusto que te sometiera?……….si papi
– ¿Te va que te hiciera obedecer?……si papi
– ¿Te calentó que chupara y mordiera esas tetas ricas que tienes? si papi
– ¿Vuelas cuando te doy lengua en esa chimbita deliciosa?
– si papi…aahhh
– ¿Te mojas cuando te meto la verga?…….si papiiiiiii……aaahhhhh
– Te vas a correr cuando yo diga?.si don omaar….siiii….aahhhh
– Me encanta ese culote que tienes, todo redondito, paradito, lo quiero estrenar, quiero ser el primero fallándotelo…me lo vas a dar todo putica?.siiii….ssiiii
– Que rico ese culo para miiii…ufffff……Dame una corrida…. obedeceee bebe…… CORRETEEE…. CORRETE YA PUTICAAA….. CORRETEEEEEEEEE
– SIIIIIIIIIIII…….SIIIIIIIIIIIII….ME CORRROOOOO PAPIIII….. SIIII…AAAHHHHH…. AHHHHHHHHH…. SIIIII…ME CORRO TODAAA……. DON OMAAAAARRR…AAAAAAAAAHHHHH.
Termine desnuda en mi cama, con mi celular en altavoz mientras me decía sus cosotas y me ponía hacer cositas ricas que él quería. Y cuando lo decidía me hacía correr y correr en mi cama. Desde esa ocasión comenzó a decirme que quería que amaneciera con él en su casa, que quería tenerme allí desnuda todo el tiempo para acariciarme y comerse en cada rincón de su casa. En mi cabeza comencé a planear como poder complacerlo en un corto tiempo con esta idea.
Este mismo tipo de llamada se repitió a la semana siguiente, donde nuevamente me volví a entregar a todas sus locuras vía celular. En esa oportunidad fue con video como quería y así poder deleitarse viendo mi cuerpo convulsionar cada vez que me hacía correr. Ya era su nena, era su sumisa complaciente, su puta para someter y follar como y cuando él quería.
Quedamos en que al viernes de la semana siguiente iría a su casa a visitarlo en la tarde después de terminar mis clases en la universidad.
Y se llegó ese viernes, planee las cosas en mi casa, diciendo que tendría que quedarme después de clases en un taller preparando un examen muy importante de una materia de mi carrera. Y que llegaría a eso de las 7 de la noche. Por su puesto mi madre no tuvo ningún reparo y solo me dijo que no me dejara coger de la noche. Siempre estaba pendiente de su hija universitaria.
Almorcé en la universidad y luego tuve una clase hasta las 2pm. Sali de la U y tomé un taxi y le di la dirección al taxista. El señor se dio cuenta que yo no conocía ese barrio y me dijo que tuviera mucho cuidado, que no era muy seguro, que no saliera sola de noche y no me montara en cualquier taxi que parara. Le di las gracias por sus consejos y le respondí que iba donde una compañera de la universidad a terminar un trabajo, para que así se quedara más tranquilo el señor taxista.
Me dejo en toda la puerta de la casa del carpintero. Llevaba jean ceñidos, camisetica pegadita color verde aceituna de manguitas cortas a los hombros, mi cabello cogido en cola alta, tenis y mi mochila con mis cosas de la universidad. Me ajuste mi ropa y mi cabello, tome aire para serenarme un poco de lo nerviosa que estaba, me plante ante la puerta y toque el timbre. Oí sus pasos pesados aproximándose a la puerta. Me abrió.
– Hola bebe, que bella esta mi universitaria preferida…ufff…..estas riquísima como siempre…. pasa…. pasa……. déjame contemplarte toda…uff
Cerró la puerta, me tomo de mi mano y me hizo girar mientras su otra mano me tocaba mi pompis sobre ese jean pegado a mi piel.
– Uyyy…..no me lo puedo creer la cista rica que me voy a comer de nuevo….estas muy rica mi puticaaa…mmmmm
Y comenzó a besarme….recostandome de espaldas contra la pared, nuevamente…sentía esa panza grande aplastándome y presionándome contra esa pared del pasillo de la entrada de su casa.
– Y yo…..hay Don Omaar….mmmm…mmmmm ….y dejaba queme besara…que me manoceara toda como a el le gustaba acariciarme toda….
– Ayyy …… Don Omaarrr…… siiii……mmmm….siiii
– Que ganas tengo de hacerte mia otra vez……uyy……que nenita rica …que cosita tengo para comermeeee…uufff…….a eso viniste mi bebe……a que te coma rico como te gusta……cierto putica……cierto?……me besaba….me manoceaba toda aplastada por esa panza contra esa pared….dimelo…..dimeloo…..a que viniste puta?
Y yo toda obediente…….
– A que me coma Don Omaarrr…….a que me comaaaa………eso….eso…..si….repitelo putica ….repitelo….y plazz…..plazz…..nalgadas……….siiii….Don Omaaar….vine para que me comaaa….otra veeezzz……aay….siiiiiiiii…
Me besaba……sus manos en mis nalgas, en mis tetas……..su lengua en mi boquita la entrelazaba con la mía, era suya, era su putica universitaria como el decía.
Esa tarde estaba como toda universitaria un viernes, jeans ceñidos, una camisetica fucsia a la cintura de botoncitos, tenis y mi mochila con mis cosas. Ya la mochila estaba en el piso, la camisetica me la había ya sacado y también en el piso, mi bra color lila, todo coqueto de encajes era de broche en el centro que ya también había soltado dejando mis tetas libres para su boca hambrienta para chupar y morder mis pesoncitos brincando con su boca de uno en uno. Esas chupadas y mordidas en mis tetas me hacían estremecer y gemir de placer como a él le gustaba que lo hiciera, y eso me ordenaba que hiciera, que gimiera de placer como su putica que era. Termino de sacarme mi blusita y mi bra dejando mi torso ya desnudo. Todo ese manoseo en mi cuerpo, sus chupadas en mis tetas y su comida de mi boca, fue por espacio de casi 10 minutos. Luego me soltó, me puso delante de él, me tomo de mis nalgas con sus manotas callosas y me cargo como una pluma, al levantarme me fui un poco ara atrás, por lo que me aferré con mis manos a su cuello, presionando mi vientre liso con su panza, nuestras caras quedaron casi juntas y el aprovecho para besarme y comerme de nuevo mi boca mientras me llevaba cargada hacia su cuarto.
Llegamos a su cuarto, que era la alcoba principal en su casa, me descargo en su cama grande de 2×2 metros, alta, de madera gruesa, tallada y elaborada por el hacía ya algunos años. Caí de espaldas en las sábanas y el aprovecho para levantar un poco mi pompis y sacarme mis jeans que tiro al piso. De pie me detallaba toda semidesnuda, solo me queda mi tanguita blanca de encajes todos coquetos que había usado para ir a visitar a mi carpintero.
– Que cosa más rica….ufff……bebe, te veo más hembra, más mujer ahora que te tengo ya en mi cama para deleitarme con todo ese cuerpecito curveadito y todo canelito, ufff….que tetas, que cinturita, que triangulito más rico..ufff……me babeo de las ganas de solo verte mi potrica, toda mía, mira cómo se me pone la verga, ya toda parada para mi putica.
Y se la toma con su mano por encima de su overol de trabajo todo sucio.
Yo toda curiosa se la miro cuando la toma con su mano y la veo toda marcada debajo de su overol, solo puedo morder mis labios, sabiendo lo que tiene para mí.
– Pero antes mi potrica vamos a ponerte más cómoda y predispuesta para todas mis caricias, ya verás…
Fue a una cómoda cerca a la cama y saco unas cuerdas. Camino con ellas lujurioso y convencido de que era suya para todas sus locuras.
– Cierra los ojitos bebe y estira tus manos hacia atrás de tu cabeza.
Obedecí, sin decir nada. Solo sentía su voz transportándome donde él quería.
Sentí como pasaba por mi muñeca derecha una correa que ajusto con su hebilla, igual hizo con mi mano izquierda y luego fue atando a cada lado ambas cuerdas en la baranda de la cama.
– Ya está bebe, abre los ojos
Los abrí y lo vi parado al borde de la cama mirándome victorioso y arrecho al tenerme atada y desnuda en su cama comenzando a soltar los broches de su overol de trabajo, el cual al ser ancho se desliza hasta el piso, levanta sus pies ya descalzos y queda ya totalmente desnudo ya que no traía interiores. Mis ojos no dejan de mirar a ese macho, viejo, moreno, grande y panzón, con su polla ya toda parada y su mirada lasciva sobre todo mi cuerpo.
Se subió de rodillas en la cama, me levanto de mi cintura, se acomodó entre mis piernas acostado boca abajo y comenzó a soplar mi rajita por encima de mi tanguita.
– Que cosita más rica, eres una delicia bebe….que piel, que chimbita más deliciosa, me la degustare por mucho rato, es todo un manjar esa rajita…uffff
Luego sentí sus dedos en mi rajita, deslizándolos suavemente sobre mi tanguita, al sentir su dedo me arquee toda con mis manos atadas, deje escapar un gemido de placer, ese hombre sabia como ponerme a volar muy fácilmente, los movía y movía sobre mi rajita hasta que comencé a gemir más fuerte y a mover mis caderas sobre sus dedos, me arqueaba, me retorcía sin poder mover mis brazos que tenía atados por encima de mi cabeza, solo podía levantarme un poco para ver lo que me hacía y ver su cara llena de morbo al saberme suya y atada y sometida en su cama.
– Que rico verte asi putica…….goza…..eres mía….mi cosita ricaaaa….gozaaa puticaaaaa
– Y yo…..aahhhhhhh…..aahhhhhhhh…siiiiiiii…siiiiiiiiiiiiii…asiiiiiiiii
Él iba despacio, movió mi tanguita hacia un lado, descubriendo mi rajita y lentamente me paso sus dedos de arriba abajo, haciéndome arquear y gemir más fuerte.
– Aaahhhhhhhhhh…..aaaahhhhhhhhhhhh……
Se tomaba su tiempo, sabia como disfrutar de una chica joven solo con sus dedos y su boca, levantaba su cabeza para ver mi cara transformada y apreciar mis tetas subir y bajar al contraerme toda por el placer que me hacía sentir. Veía su cara triunfante, maliciosa, sabiéndome toda suya. Esos dedos expertos se movían y movían en mi rajita en movimientos a veces lentos y luego acelerados, que me hacían volar y volar cada vez más entregada y perdida, más poseída al estar atada y dispuesta para mi viejo panzón.
Pasaron talvez treinta minutos con mi tanga aun puesta, en donde me saco varias corridas intensas cuando él quería verme así, solo usaba sus dedos en mi rajita, sus órdenes en el instante que él quería y mi cuerpo comenzaba a convulsionar a estremecerme y arquearme perdida toda ante sus ojos lujuriosos al saberme suya, su nena.
– Aaahhhhhhhh…aaahhhhhhhh……siiiiiii….me corrrooooooo papiiiiiiii
– Siiiiiiiiiiiiii….siiiiiiiiiiiiiiiiiii…asiiiiiiiiiiiiiiiii…aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah
Fueron muchas veces que me hacía correr y en cada ocasión tenía que narrarle mi corrida, porque él lo quería así, se deleitaba cuando le describía que me corría, no podía correrme en silencio, tenía que decirle que ya, que me corría.
No sé en qué momento saco mi tanguita, solo sentí su lengua experta y áspera devorar mis labios vaginales, lo cual me hizo gritar de placer, sintiéndome aún más suya, más hembra. Con sus manotas grandes y callosas levantaba mi pompis para colocar mi rajita en la posición que él quería para penetrarme son esa lengua madura. Mi cuerpo era como poseído, convulsionaba, me retorcía en esa cama, respiraba acelerada, agitada, al correrme y correrme cuando él así lo quería.
Devoro mi rajita y mi culito con sus dedos y su lengua, cuando me daba lengua en mi culito, me daba también dedo en mi rajita, me hacía correr, dejaba que me recuperara unos segundos y volvía turnando ahora su dedo en mi culito y su lengua en mi conchita, me tuvo así por casi otra hora más. En determinados momentos al estar convulsionando y atada a la cama, él se levantaba de la cama, salía del cuarto a tomarse unos sorbos de cerveza, dejándome convulsionar atada hasta que ya no podía. A los pocos minutos regresaba a la cama cuando estaba yo recuperando mi respiración y mermados mis espasmos, y volvía a darme lengua y dedos en mis dos huequitos, me penetraba turnándolos con esa lengua dura y lubricada de saliva con olor a cerveza.
A veces lo veía sentado, deleitándose, como él me lo confesaba, viéndome convulsionar cuando me ordenaba correrme. Se moría viéndome así, decía que era la escena más reveladora del placer que podía hacer sentir al ver una mujer atada y transportada por el placer y que mi cuerpo joven y esplendido era toda una pintura de sexo, por eso se quedaba contemplándome cuando me ponía en ese trance de placer desbordado.
Cuando ya me tenía totalmente desecha y extasiada con las innumerables veces que me hizo correr en casi tres horas que me tenía en su cama atada y sometida, soltó mis manos atadas, se puso sobre mí, sintiendo su panza y su peso en mi cuerpo, me comenzó a besar mi cara, mis ojos, mi cuello y luego sentí su lengua en mi boquita, son esa saliva espesa con sabor a cerveza, se fue bajando sobre mi cuerpo hasta llegar a mis tetas que también devoro con su boca y su lengua, dándome mordiscos en mis pesoncitos que me hacían gemir de dolor y placer, con mis manos libres aprisionaba su cabeza contra mis pezones para hacerle sentir todo el placer que sentía así.
El me confeso que a su edad disfrutaba ahora más del cuerpo de una mujer que cuando era más joven. Que ya sabía con su madurez que no todo era dar y dar verga, sabiéndose ya viejo no podía venirse tantas veces como antes, por eso ahora sabia como usar el cuerpo de una mujer y hacer sentir tanto sin penetrar con su polla, eso es parte de la buena experiencia que tienen los hombres maduros.
Luego se arrodillo entre mis piernas, me puso una almohada debajo de mis nalgas levantando así mi pubis a la altura de su polla dura y palpitante, que lubrico con su saliva espesa y oliente, la agarro con su mano y empezó a golpear la entrada de mi rajita, eso me hizo casi llegar a un orgasmo pues el sonido que se producía me calentaba sentía su verga toda caliente y su cara de gozo absoluto.
– te gusta mami como te pega mi vergota en tu cosita
– si don omar me gusta mucho …
Mordía mis labios esperando ese momento.
Oooohh…… Tomo mis piernas con sus manos grandes, las doblo y llevo hacia atrás sobre mis senos, coloco su polla en mi entradita, dio una embestida lenta y fue entrando en mi cosita ya toda lubricada con mis juguitos. Sentí como la punta de su verga abría paso en mi conchita, me quede estática esperando que el hiciera todo como a él le gustaba tenerme, así que poco a poco fue metiendo su miembro dentro de mi rajita.
– haa que apretadita esta mi putica, me encanta así, que rico me lo aprietas. AHHH solo falta un poco más para que te la clave toda
Yo empecé a sentir riquísimo, a gemir, dar pequeños gritos, comencé a mover mi pubis hasta que sentí de golpe su verga toda dentro, sentí como me partía pero me gustaba una mezcla entre placer y dolor
– AHHH don omaaaar que ricaaa laaa tieneeee
– Ya putita te la comiste toda, esta toda dentroooo…..oohh…ufff
Después me tomo por las caderas y empezó a follarme lentamente yo lo acompañaba con los movimientos
– ahh muévete más bebe
Ahí estaba aquel viejo feo gordo fallándome nuevamente disfrutándome y yo como una loca disfrutando, gimiendo y entregada de nuevo a mi viejo macho.
– aaaahhhh….aahhhhhhh más don omaaarr ahhh ahhh asi deme maaaaasss
– aaaahhhhh… me vuelve loca….. mas mas mas mas
Don omar empezó el vaivén más rápido y con más fuerza y yo también aumentando la follada, levante mi culo para que lo pudiera agarrar bien con sus manos y asi moverme contra su polla en cada entra y salida. En eso don omar paro sus movimientos agarro mis nalgas y empezó a moverme más rítmicamente hacia su verga, vi su cara observando como su polla entraba y salía rápidamente de mi rajita.
– oohh nenita que rico te la comes…. Ohh…. ahha eso putita asiiiii…mueveteeee
– clavate tu solita, como la perra que eres…. ahhh que rico coges nadie mueve el culo como tu asiii…..ahhhhh
Estuvimos cerca de 30 minutos culeando con ganas, la casa estaba llena de gemidos, de ruidos que provocaban los golpes de mis nalgas con su panza.
– ahhh que bonita te vez asiiiii disfruta como la puta que eresss
– Siiiiii…. siiiiiiii…… asiiiiiiii ….demeeeee… comameeeee… asiiiiiii
Me quede quieta un momento y ahora era el que me follaba, tenía mucha fuerza, metia y sacaba su verga de mi rajita de una manera increíble, yo solo gemia
– aaaaahhhh….ahhhhhhhh …mass…. Mass…. mass don omaaar…..aaaaaaaahhhhh me parteeee…..aaaaaaaaahhh
Estas listaaaa…….me vas a dar una fuerte llegadaaa putaaa……me obedeces….me obedeces…y zazzz…zaazzz….palamdas en mis tetas.
Ahora…….CORRETEEEEEE……..PUTAA
– CORRETEEE.YAAAA PERRAAAAAA
– DAMELAAAAAAAA TODAAAAAAA CORRETEEEEEEEEE
Sus ordenes taladraron mi cabeza y mi cuerpo le obedecio…..
– AAAHHHHHHHHHHH…AAHHHHHHHHHH….SIIIIIIII…..ME CORRROOOOOOO….ME CORRROOOOO TODAAAAAA
– AAAAHHHHH… DON OMAAARR……. AAAAAAAHH-…. SIIIIIIII-
– ME CORRROOOOOOOOOOOOO ….. AAAHHHHHHHHHHH
Convulsionaba como loca, tuve el orgasmo más rico de toda mi vida, solo me salían gemidos de placer, de gozo, ojos cerrados, mi cuerpo estremeciéndose de pies a cabeza, gimiendo, faltándome el aire, mis ojos cerrados totalmente perdida, ida. Al verme así, cesaron sus movimientos se queda inmóvil viéndome así, sintiéndose todo machote al hacerme sentir de esa forma, él me decía que al verme así, transformada en solo placer lo hacía sentirse ese macho joven que un día fue, se sentía lleno de energía, de vitalidad de ganas de seguir dándome.
Él estaba sobre mí, sus manos apoyadas a mis costados, sentía como su sudor bañaba mi cuerpo, esa tarde hacia calor por lo que el por su contextura gruesa sudaba más, bañándome toda, marcándome suya con su sudor.
Sentí como saco su verga de mi cosita, estaba aún perdida, relajándome, recuperándome del violento orgasmo, cuando empecé a sentir otra vez golpes en mi pubis producto de su verga nuevamente dentro de mi
— no te me enfríes putica, te quiero otra vez lista para verte correr muchas veces
– ay don omaaar……aayyy que rico me comeeeee
Me follo dos minutos y ya me tenía nuevamente gimiendo toda, para nuevamente darme la orden u hacerme correr de nuevo con su verga dentro de mí. Fueron cerca de cinco corridas seguidas, el marcaba el momento para darme la orden de correrme y verme convulsionar con su verga dentro y su panza presionando mi vientre liso.
Me la saco, me miro orgulloso de su hombría y me dijo que no quería venirse aún, que él era ya un viejo de un solo tiro, eso nos dio risa. Se levanto de la cama, se puso una pantaloneta grande y algo sucia. Me tomo de las manos y me levanto desnuda de la cama. Me dijo:
– Ven quiero mostrarte mi taller de carpintería.
Mi iba a colar mi tanguita, pero no dejo. Me dijo que quería verme así, contemplarme desnuda caminando en su casa. Al ir caminado me llevaba de mi cintura pegada hacia él. Me dijo que le gustaría verme de tacones altos, puntilla y así desnuda y que también de shorcitos diminutos. Le dije que, al vivir con mis padres, ese tipo de ropa no podía tenerla en mi ropero, ya que mi madre era la que cuidaba de mi closet. Entonces me dijo que me compraría ropita de toda clase muy atrevida, lencería erótica y tacones sexys para que los guardara en la habitación de huéspedes donde había un closet vacío y cuando lo visitara me vestiría para él. Le dije que sí. Me pego desnuda contra su panza, me manocio mi pompis, me beso y me dijo:
– La vamos a pasar muy rico los dos mi putica rica.
En ese momento llegamos a su taller, tomo un metro y copio mis medidas con esmero, pasando sus manos más de la cuenta por mis tetas, cintura, pompis y piernas, sentía sus callosas manos en todo mi cuerpecito, lo que me hacía sentirme deseada, toda hembra. Luego me levanto de mis nalgas, me sentó en una mesa grande de trabajo para cortar madera, me levanto mis pies hasta dejarlos en el borde de la mesa, las separo dejando mi linda conchita expuesta para sus ojos desbordados de morbo.
– Ufff…..que rico verte así…..fantaseaba por traerte así desnuda a mi taller. Esta mesa es nueva, hace poco la termine y ahora quiero inaugurarla con mi putica…mmmm….que cosita más linda…..más rica..mmmm..
Me besaba y respondía a sus besos entrelazando nuestras lenguas. Luego paso a mordisquearme mis pesoncitos, haciendo gemir de dolor y placer, dándoles lengua, chupándolos. Nuevamente me encendía, me hacía gemir, se inclinó y comenzó a pasar su lengua delicadamente por mi rajita, haciéndome estremecer, lleve mis manos atrás de mi pompis, para apoyarme y abrirme más.
– Aaahhhh…….aaahhhhh…….asiiiiii…..aaahhhhhh…….don omaaaar
Y comenzó a penetrarme con esa lengua áspera y lubricada.
– Aay…..aaahhhhhh…….aay….que ricoooooo….. asiiiiii…. aaahhhhhh….asiiiii papiiiiiiiii……comameeeee asiiiiiiii…… aahh
Me deje caer boca arriba en la mesa, mis pies aun en el borde y el dándome lengua como un loco, haciéndome gemir y retorcer de placer en esa mesa de trabajo, su taller estaba lleno de gemidos, de gritos de placer y aroma de hembra complacida por su macho.
– Siiiii….siiiiiii…..que ricoooooo papiiiiiiiiii….asiiiii…deme lenguaaaaa…..aaahhhh…..aahhhhhhhh……siiiiiiiiii
Volví a correrme como 5 veces, perdida volando, convulsionando.
Luego sentí como su verga entro toda en mí, llenándome mi rajita con su polla que entraba y salía, Solo se oían los golpes de su panza contra mi pubis, el sonido de nuestros cuerpos al cogerme duro en esa mesa de su taller.
Me follo, así como 15 minutos, hasta que sentí como me llenaba toda mi conchita con su semen caliente, por supuesto, el me dio la orden de correrme justo en el momento que él se venía y así terminamos juntos en su mesa de trabajo que quedo inaugurada con nuestro sudor y juguitos de sexo mezclados.
Ya habían pasado como 4 horas desde que había llegado esa tarde a su casa, era hora de regresar a casa para que mi madre no se preocupara.
Después de asearme toda para no dejar rastros de sexo, sudor y semen de mi macho viejo en mi cuerpo, me vestí, arregle mi cabello nuevamente, me retoque un poco mi cara con rubor y mis labios con un labial neutro que me gusta solo para darle brillo a mis labios.
Me hizo prometerle que lo visitaría nuevamente, pero él quería que me quedara una noche con él, cosa que nunca había experimentado en mi vida, eso sería nuevo para mí, dormir con un hombre en su cama de un día para otro. Mi cabeza daba vueltas por que me ordeno que estudiara la forma de poder irme a pasar la noche en su casa.
– Ya sabes bebe, debes buscar la manera para que puedas venir a pasar la noche conmigo. Quiero tener todo el tiempo posible para hacer mío ese culito rico que me falta por estrenar. Además, podríamos hacer una veladita bien especial y muy seguro para esa ocasión te tendré una ropita taconcitos bien sexys para que luscas en nuestra fiestecita…. mmmm…..no veo la hora de verte vestidita como toda una hembra hermosa y erótica que ni se la creerán al verte así toda para mí.
Me despidió manoseándome toda con la puerta de la calle entreabierta, hasta que llego el taxi que me había pedido para llevarme a mi casa. Sin ninguna duda había reafirmado su dominio sobre mí, me había ya convertido definitivamente en su hembra, su putica universitaria.




