Violación por el señor de la tienda

Violación por el señor de la tienda

Hola, mi nombre es Vanesa, soy de México, específicamente Guadalajara, mido 1.64, tengo una cintura de envida, unas caderas bien marcadas, nalgas redondas y paradas y el pecho grandecito, mi esposo (Ramiro) me decía que de joven me parecía a la Androide 18, tengo 38 años pero no he podido tener hijos, así que creo que es por eso que me sigo conservando bastante bien.

Esta historia que les vengo a contar paso hace casi 4 semanas, he estado recibiendo terapia desde entonces, pero mi psicólogo me recomienda que lo comparta, con el fin de cerrar circulo y ya no tener esos pensamientos que me atormentan.

Vivimos en una colonia de clase media baja, de esas que aun tienen tienditas, mi casa esta a 4 cuadras de la tiendita, así que prefiero ir a comprar alguna cosa que olvide del super para evitar tener que manejar.

Mi esposo es trailero, su trabajo varia muchísimo, a veces solo 3 dias a veces una semana, viaja por toda la república, asi que nunca hacemos planes porque no sabemos cual será el próximo trabajo.

Una mañana de Viernes me levante, hice el aseo en casa y me preparaba para hacer el almuerzo, me di cuenta que no tenia ni huevos ni tortillas, estaba muy cansada de haber limpiado toda la casa, para este tipo de tareas uso un short super cómodo y cortito y alguna playera delgadita.

Me dio muchísima flojera cambiarme para ir a comprar las cosas, asi que no me importo asi Sali de prisa, total a esa hora no hay mucha gente en la calle.

Llegue a la tiendita de Don Toño, un lugar super surtidito de mandado, tienen de todo, poquito, pero de todo, la tienda es atendida por 2 muchachitos bien jovencitos uno güerito alto (Pepe) y uno morenito gordito (Luisito) ambos son amables pero en la edad del descubrimiento de la sexualidad (ustedes calcúlenle), ya saben bastante chiquitos todavía y pues Don tono tendrá algunos 50 o 60, un señor muy moreno como de 1.80, siempre usaba camisas desabrochadas del pecho, y dejaba ver sus canas abundantes, la verdad es que ese señor tenía cara de pervertido, esa era la única razón por la que no me gustaba ir ahí. Sin embargo, sabia que a medio día casi nunca estaba por eso es que me atreví ir a esa hora.

– ¿Hola Luisito, de casualidad tienes tortillas y huevos?

-Tortillas si, Pero fíjese que Huevos no, nos dijo el proveedor que nos llegan como en 1 hora. ¿quiere que se las lleve a su casa?

-Está Bien Luisito me puedes hacer el favor de llevarlos a mi casa, te lo pago de una vez.

El muchacho no dejaba de verme el pecho, usaba un bra que dejaba ver ligeramente mis pezones, me incomodo, pero no lo suficiente, era muy joven aun así que permití que me viera un poquito.

Me regrese a casa, llego y me fui directamente a tomar un baño, me lo quería dar despacio para disfrutar después de tanto trabajo de limpieza.

Estaba casi por terminar de mi relajación cuando escucho que tocan la puerta. Ay no que mal momento pensé, ¿Sera que me traen las cosas?, pero apenas van 20 minutos…

-Buenas tardes!, escuchaba los gritos desde la puerta.

Que atinado Luisito de llegar a esta hora chingado, el muy cabroncito me había dicho que mas tarde, tendré que abrirle no estoy de humor de volver a ir hasta la bendita tienda. Me apresure y me enrede la toalla, no quería que se fuera sin mis cosas.

¡Al llegar a la puerta y abrir me espante!, no era Luisito, era Don Toño, tenia mi encargo en una bolsa que cargaba.

-Ay dios! dije inconscientemente.

-Buenas tardes Vanesita aquí le traigo su encargo. El viejo me veía de arriba abajo yo en toalla a medio baño recibiéndolo en mi casa, no era precisamente el mejor momento.

-Ay Don Toño, pensé que era Luisito.

-Si, me dijo de su necesidad y pues me quería encargar personalmente. Decía esto mientras me veía los muslos y subía la mirada con una sonrisa de depravado.

-Muchas gracias ya lo page, dije esto mientras tomaba la bolsa e intente cerrar la puerta, pero Don Tono puso su pie la detuvo mientras me decía: -Vanesita, ¿me puede por favor dar un vaso de agua?, es que si camine un buen rato para traerle sus cositas y me pego bien fuerte el sol

Sabía que solo quería aprovechar el momento, es evidente que no pensaba encontrarme en estas condiciones, sin embargo, no tenia escusa para no darle el agua, el agua no se le niega a nadie, pero no podía decir que no tenía.

-Si, déjeme lo traigo, espéreme aquí un momento. Dije esto mientras iba por su agua, sabia que el muy carbón iba a estarme viendo la cola, me daba muchísimo asco sentir su mirada cuando fui a la cocina, pinche viejo nefasto y cochino. Quería hacerlo rápido, tomé un vaso limpio y me fui a donde tenia el agua para llenarlo.

Los ojos se me salían de la impresión cuando vi que se metió a mi casa el muy estúpido sin que me diera cuenta.

-Don Tono por favor salgase, le voy a llevar el agua a la puerta.

-No mamacita, ¡ya te chingaste!, me abriste justo como quería que me recibieras putita. Me decía esto mientras me veía de la forma más asquerosa que había visto a un hombre ver a una mujer. Inmediatamente el miedo me invadió, mi corazón comenzó a palpitar muy fuerte mi cara mostraba un miedo que nunca en toda mi vida había sentido. Corrí a la puerta de atrás, pero cuando la intentaba abrir el carbón de Don Toño me tomo a la fuerza, me jalo de la cintura y me tapo la boca para no poder siquiera gritar por auxilio.

-Vanesita, no grites, solo quiero darte placer mamacita, no te voy a lastimar, se que el pendejo de Ramiro no te coge como se debe y la verdad es que me jalo la verga casi todos los días nomas en pensar en estas nalguitas tan ricas que tienes. Decía todo esto mientras me sujetaba por la espalda, tapaba mi boca y acariciaba mis nalguitas.

-Ven Vanesita, si no me haces caso te voy a matar a la verga aquí mismo, dejo de manosearme el culo y saco de su bolcillo derecho un cuchillo, en ese momento comencé a llorar, me dio muchísimo miedo, no podía con este viejo cerdo y me estaba amenazando.

Me jalo hasta mi cuarto y me dijo al oído -Mira Vanesita, si gritas te encajo esta madre mientras me ponía el cuchillo en la cara, les juro que yo intentaba liberarme como podía, pero al escuchar eso me quede congelada, tenia muchísimo miedo asi que no hice ningún movimiento para que me lastimara. Me quito la mano de la boca para ver si había acatado la instrucción y asi fue, aprete la boca para evitar gritar del miedo mientras apretaba mis brazos a mi pecho.

-Así mero Vanesita, Me aventó a la cama con mucha fuerza, caí de espaldas con el rostro mostrando un terror indescriptible, tomo la toalla que apenas cubría mi intimidad y la jalo de golpe. En un instante mi cuerpo estaba completamente desnudo sobre aquella cama donde solamente a mi marido me había entregado.

-¡Puta madre Vanesita, estas bien rica pinche piruja!

Se lanzo sobre mi, veía como iba cayendo a mi cuerpo hermoso ya con la lengua de fuera, y cayo justo a la altura de mi vientre, yo intentaba quitarlo con las piernas mientras tapaba mis pechos para evitar que pudiera verlos el cerdo.

-No te hagas tanto del rogar Vanesita, se que necesitas verga, Ramiro no va a llegar hasta mañana, siempre tarda 2 o 4 días de viaje y lo vi que salió hoy. Si ya de por si mi corazón me palpitaba a mil, saber que este asqueroso viejo supiera los horarios de Ramiro me hizo llorar de tristeza, nadie va a venir a rescatarme de esto. Como estaba peleando con todas mis fuerzas con las piernas se enojó, se puso de pie y tomo el cuchillo nuevamente.

A ver pinche zorra, si no haces lo que te digo, ¡te va a llevar la verga!, dijo esto mientras me mostraba el cuchillo, me asuste muchísimo, sé que si había llegado hasta aquí, si iba a lastimarme o matarme, me dio mucho miedo.

-Abre las piernas, déjame verte esa panocha.

No tenia mas opción, era esto o morir aquí. Lentamente y en contra de mi voluntad iba abriendo las piernas, poco a poco la cara de este cerdo comenzaba a mostrar una sonrisa pervertida, era como encontrar un tesoro, veía sus barbas canosas, su lengua, sus ojos muy abiertos mientras hacía esto.

-Tienes la panochita mas rica que haya visto en mi perra vida Vanesita, que rico!. Toda mi intimidad estaba a su disposición, tengo mi rajita bien cuidada, mis labios son bien chiquitos como de señorita . Solo he estado con mi marido, nunca en mi vida he estado con otro hombre, pero pareciera que hoy iba a ser la primera vez con otro.

Se lanzo con la lengua de fuera y comenzó a mamarme sin control, les juro que yo lloraba, era espantoso, era lo peor que me había pasado en toda mi vida, tenia mi perfecta intimidad siendo devorada por un asqueroso viejo negro pervertido, cerdo y violador. Su lengua era muy grande, y se aseguraba de llenarla de su asquerosa baba cada que la pasaba por mi rajita.

Me levanto las piernas hasta la cintura y pasaba su lengua desde mi ano hasta mi clítoris de arriba abajo. De repente se enfoco en la entrada a mi vagina y la metió tan hondo como le era posible, era muy violento, no le importaba si iba a lastimarme, el solo seguía sus impulsos.

Al día de hoy les juro que no entiendo que fue lo que comenzó a pasar. Tenía muchísimo miedo y asco, pero repentinamente comencé a sentir sensibilidad en mi partecita. A pesar de estar siendo atacada mi cuerpo estaba inconscientemente reaccionando a la lengua de Don Tono, Comencé a sentir rico, eso me molestaba muchísimo pues lo que estaba pasando no era algo que yo buscara jamás, mucho menos con este animal, yo estaba siendo atacada sexualmente por un viejo pervertido.

Mi dignidad estaba destruida, mis blancas y hermosas piernas estaban abiertas rodeando la cabeza de un viejo cerdo que me chupaba desquiciado sin control, pero seguía chupándome de una forma indescriptible, pasaba su lengua una y otra vez por lo mas intimo de mi cuerpo, y comencé a estremecerme.

Me molestaba muchísimo cada vez que sentía agradable su ataque, es un cerdo, por que estoy sintiendo esto, me da asco, no esta bien que lo sienta. Levanto sus manos y comenzó a acariciarme los senos, me los apretaba duro, y apretaba un poco mis pezones.

Mi cuerpo comenzó a disfrutar de esa lengua que se hundía en mi cuerpo, comencé a lubricar sin poder controlarlo, poco a poco comenzaba a preparar mi vagina para ese imbécil animal.

-Te estas poniendo cachonda verdad pinche cerda?

-Don Tono, por favor le ruego que no siga con esto, por favor váyase, no voy a decir nada, pero por favor no me vaya a coger.

-No te voy a lastimar Vanesita, voy a hacerte ver las estrellas. Después de decir esto continúo mamándome deliciosamente, yo en verdad quería que parara, me daba mucho asco ver su cabeza ya calva y las canas en su cuerpo, además era muy moreno, feo y viejo y yo era muy bonita para ser cogida por el.

No sé cómo mi cuerpo comenzó a reaccionar a este ataque, comenzaron a temblarme las piernas por recibir su lengua llena de baba, mis pezones se comenzaron a hacer muy duros pero esto el ya lo sabía, no dejaba de pellizcarlos.

-Te esta gustando verdad pinche zorrita?, eres igual que todas, te encanta la verga y se que cuando vas a la tienda solo quieres cachondearme, pero hoy vas a saber bien que es una cogida.

No decía palabras, pero asentía con la cabeza, el placer le comenzaba a ganar a la razón no quería que el viejo asqueroso dejara de darme tanto placer, pero tampoco quería aceptar que estaba en el cielo por la pisca de decencia que aun tenía

Sin darme cuenta las palabras del cerdo de Don Tono hacían eco en mi cabeza, me gustaba que me tratara como una zorra, era increíble que al escucharlo hablarme así, yo más lo disfrutara, para este momento el placer estaba venciendo a la conciencia.

Puse ambas manos en su cabeza y lo jale hacia mi panochita, me asegure de abrir lo mas posible las piernas mientras ponía los ojos en blanco.

Me comenzaron a temblar las piernas sin control y repentinamente avente un chorro de pipi, Don tono abrió la boca y se aseguro de recibir todo lo que podía de mi orina, se que la trago con mucho gusto me veía a la cara de placer de haber conseguido darme un orgasmo.

Deje caer mi cabeza hacia atrás, se que yo no quería esto, se que el asqueroso cerdo de Don Toño me estaba atacando, pero a pesar de todo esto había tenido uno de los orgasmos más ricos de toda mi vida.

-Déjame verte esas nalguitas tan ricas que tanto vas a presumirme a la tienda Vanesita, dijo esto mientras me colocaba boca abajo.

Yo no podía defenderme, además de la amenaza de matarme, yo estaba completamente en blanco después de ese orgasmo.

Me puso boca abajo, me levanto de la cintura con el pecho pegado a las sabanas y me puso las rodillas en mi colchón, después me abrió las piernas tanto como físicamente me era posible, el carbón me tenia bien empinada en mi propia casa, sin tardar mucho volvió a mamarme la panochita, esta vez llegaba hasta mi ano virgencito.

Cada que llegaba a mi ano sentía un placer fuerte, nunca lo había hecho así con mi esposo, la verdad es que Ramiro era muy respetuoso, apenas y me chupaba, era bastante conservador con estas cosas.

Comencé a relajarme y a disfrutar su lengua en mi colita, inconscientemente comencé a parar las nalguitas para recibir su lengua tanto como me fuera posible, me tenia empinadita, con las piernas bien abiertas y recibiendo una mamada en mi culo con una mano en cada una de mis nalguitas yo con los ojos en blanco y comenzando poner una sonrisa en mi rostro

Don Toño paro un momento solo para preguntarme. -Te esta gustando verdad pinche putita

A penas podía responder entre tanto placer. -¡Si Don Toño, no me deje de mamar el culo!

No tardo mucho en comenzar a temblarme nuevamente las piernas seguido de un chorro de mi orina saliendo de mi con mucha presión, había tenido un segundo orgasmo. Es muy raro que yo tuviera orgasmos, tal vez he tenido 2 o 3 en todo el año, este Viejo asqueroso me había dado 2 en menos de 5 minutos.

Don tono se bajo de la cama, me di cuenta por que dejé de sentir el placer de tener su lengua metida en mi ano. Aun así no tenia las fuerzas de voltear a investigar que había pasado, después de 10 segundos se volvió a subir a la cama, yo seguía exactamente igual, mi pecho en el colchón empinada completamente, las piernas bien abiertas.

Don tono me tomo de la cintura con ambas manos, coloco la cabeza de su verga en la entrada de mi panochita, y sin advertirme o darme una señal de lo que venia me la enterró de un solo golpe.

Un gemido de placer salió de mi con gran intensidad, seguro esto lo escucharon los vecinos, después de eso aprete mi boca y los ojos los tenia a medio abrir, me sentía completamente invadida, mi vientre estaba apretado al tener esa verga enterrada hasta lo mas profundo de mi cuerpo.

No pude respirar por un buen rato, solo sentía que me partian en 2.

-Asi quédate un ratito Vanesita, en lo que te acostumbras a mi verga.

Yo no escuchaba nada, mi cuerpo estaba completamente desconectado.

Después de un momento comenzó a sacarlo, el rozamiento en las paredes de mi vagina me generaban muchísimo placer, nuevamente lance otro gemido, igual de fuete pero mas largo, cuando estaba por salir de mi volvió a enterrarlo despacito, para este punto yo estaba viendo las estrellas del placer estaba recibiendo esa verga con muchísima satisfacción.

Se supone que este pervertido me esta violando, pero en verdad estoy disfrutando como nunca una cogida.

Comenzó a entrar y salir de mi hermoso cuerpo con mayor velocidad, deje de respirar, me temblaba todo , estaba en el clímax de mi ser.

Repentinamente todo mi placer se detuvo al escuchar un rechinido de bisagras , volteo a la puerta llena de terror al pensar que fuera Ramiro. Iba a encontrarme con una vergota enterrada en mi panocha pero para mi suerte no fue asi.

Me sorprendí muchísimo al ver a Luisito y pepe  en la entrada de mi habitación, ambos tenían una cara de sorpresa que no les puedo explicar, y les juro que no es para menos, la mas rica de las mujeres del barrio y tal vez de la ciudad estaba empinada disfrutando muchísimo mientras recibía una verga gordísima.

-Pásenle cabrones!, ¿cerraron la tienda verdad?, Don Tono preguntaba sin dejar de penetrarme.

-Si Don Tono, no se apure, ya sabe que a esta hora casi nadie va, vinimos a ver si si se la había cogido como nos dijo

El Viejo carbón de Don Tono ya tenía todo esto planeado, eso me molestaba mucho, pero a este punto el placer le ganaba a toda razón.

-Encuérense en verguiza cabrones, que se las chupe la putita mientras me la cojo.

Pepe y Luisito se desnudaron rapidamente, se pusieron frente a mi y abrieron sus jovencitas piernas, la verga de Pepe estaba gordita y era muy blanca, la de Luisito era morena gorda y mas larga. No dude ni un instante en llevármelas a la boca, tome una en cada mano y comencé a mamársela a pepe, me cabía en la boca perfectamente, la tome del tronco y la mamaba deliciosamente, al mismo tiempo que masturbaba a Luisito (el más pequeño de mis atacantes).

Pepe estaba en la gloria, yo la mamaba tan rico como me era posible, me gustaba muchísimo darle ese placer, un momento después la saque de mi boca he inmediatamente comencé a mamar la verga de Luisito, me costó más metérmela a la boca por el tamaño, era muy gorda para su edad, aun así la metí tan profundo como me fue posible, a Pepe le acariciaba los huevos, señal que iba a regresar con el en un momento. Alternaba mamadas a ambos, mientras Don Tono me daba la mejor cogida de mi perra vida.

Me tembló nuevamente todo mi cuerpo, tenia la verga de pepe en el hocico, la vergota de Don Tono en mi panochita y los huevos de Luisito en mi mano izquiera cuando un chorro salió de mi vagina a muchísima presión, solo aprete los ojos abrí mi boca y deje salir el gemido mas placentero de toda mi vida, después de esto deje caer mi cuerpo por completo, 1, o 2 minutos estuve completamente inconsciente, no se que paso en ese lapso, cuando recobre el conocimiento estaba boca arriba con las piernas abiertas, Don Tono de mi lado Izquierdo y Luisito de mi lado derecho, ambos con las vergas en mi cara.

Pepe estaba en medio de mis piernas, a punto de penetrarme, no reaccionaba, solo sentía que me pasaban sus vergas en todo el rostro, de repente sentí la penetración de pepe, comenzó a cogerme sin control muy acelerado con muchísima energía, era delicioso sentir esa verga y esa energía de un jovencito penetrándome.

Poco a poco comencé a abrir mi boca y saqué mi lengua, quería sentir las 2 vergas que invadían mi rostro en mi boca y así fue, me las pasaban desde el cabello hasta la barbilla, yo estaba encantada con la situación.

Pepe comenzó a temblar, era inminente su venida, me ensarto tan profundo como le era posible y comencé a sentir calientita mi panochita al mismo tiempo que gemia de placer.

Se quedo dentro de mi por tal vez 1 minuto durante ese tiempo sentía el palpitar de su verga con mi panochita, después de esto se salió lentamente.

Luisito de inmediato se abalanzo a penetrarme, pero fue detenido por Don Toño.

-No pendejo, acuéstate y que te monte la putita, vas a ver que es más rico.

Luisito sin pensarlo mucho se acostó en la cama, Don tono me ayudo a ponerme de pie, puse una pierna en cada lado del cuerpecito de Luisito y fui bajando hasta encontrar su cabecita dentro de mi.

con mi mano derecha tome su verga y comencé a mover su cabecita por toda mi panocha, el placer que sentía no puedo describirlo, me deje caer para ser penetrada por el mas jovencito de los tres.

A pesar de ser tan joven, su verga provocaba sensaciones deliciosas en mi, comencé a hacer círculos con las caderas y veía como Luisito ponía los ojos en blanco y una sonrisa retorcida del placer que le estaba dando.

Don Tono se puso frente a mi, vi su verga y me sorprendí, era extremadamente ancha, muy morena y muy larga, no había dimensionado que el tamaño de esa vergota cuando me estaba penetrando

-Mámale Vanesita, ya para aventarte toda mi lechita.

Abrí la boca pare recibirlo pero no me cabía por completo, le acariciaba los huevos canosos y decidí a lamer como si fuera una paleta, le lamia todo lo que podía, la verga, los huevos, la ingle, todo!.

Después de un rato Don Toño tomo la decisión de penetrarme nuevamente, pero esta labor la estaba haciendo Luisito

Don Toño se puso detrás de mi y me empujo, deje caer mis pechos sobre Luisito quien inmediatamente comenzó a mamarlos, la verdad es que sentía riquísimo esa boquita en mis pezones, aprovechando la posición, Don Toño comenzó a acariciarme el ano hacia circulitos poco a poco fue metiendo un dedo y después otro, hacia esto mientras yo tenia la verga de Luisito bien ensartada y las tetas siendo mamadas riquísimamente.

Después de un ratito sentí como Don tono me escupió tanta baba como podía en mi ano, después de esto coloco la enorme cabeza de su vergota entre mis nalguitas y comenzó a penetrar.

Sentí un dolor muy fuerte, a pesar de ya haberme metido 2 dedos, el tamaño de esa verga era increíble, trate de relajarme a estas alturas no era como que tuviera muchas opciones, Don Toño empujo poco a poco hasta lograr penetrar esa cabezota dentro de mí, la dejo por un momento en lo que las paredes de mi agujerito se iban acostumbrando a la presión.

Comenzó a empujar lentamente, retrocedía solo para tomar más vuelo y volvía a hundirla en mi mientras me tomaba de las caderas, estuvo así unos 2 minutos, después de esto sentía como esos huevotes golpeaban mis nalguitas hermosas.

Pepe se motivo al ver esta escena, me cogían por el culo y la panochita, se puso rápidamente frente a mi cara y me puso la verga en la boca, comencé a mamarla, Este fue el punto máximo de placer, estos 3 violadores me daban el placer que jamás en toda mi vida había sentido, cerré los ojos y enfoque mis sentidos al pacer que sentía, comencé a sentir calientita la panocha, sabía que Luisito acababa de aventarme toda su lechita, no tardo mucho pepe en venirse también, comencé a sentir chorritos de leche en mi boca.

Era un placer saborear esa lechita de un jovencito, la pasaba por toda mi boca y después la trague.

Don Tono comenzó a envestirme con mucha fuerza, comenzó a bramar, me estaba destrozando el culo, después de un minuto me la ensarto lo mas hondo que pudo y también me aventó su lechita.

Se quedo así por tal vez 3 minutos mientras sentía como palpitaba esa verga dentro de mi ano. Después la comenzó a sacar y las piernas comenzó a escurrirme muchísimos mecos de Don Tono.

Me deje caer para un lado, estaba super cansada tenia los ojos entre cerrados, había disfrutado tanto esta cogida que nada podía quitarme el placer de mi cuerpo.

Don Tono se puso de pie sobre mi con las piernas abiertas, no entendía que hacia pero en ese momento no me importaba

-Abre la boquita Vanesita

No entendí, pero la abri.

De repente un chorro de orina calientita golpeo mi cara, no reaccione de inmediato movió el chorro a mi boca y mi cuerpo sin poder responder lo trababa estaba super amargo, lo sentía en la garganta, después fue bajando el chorro a mis pechos y en los pelos de mi panochita, la verdad a este punto ya nada me importaba, deje mi boca abierta y tragaba tanto como recibia.

Termino, se vistieron  y se fueron de mi habitación

Me quede por un par de horas sin poder moverme, cuando reaccione y la conciencia regreso a mi comencé a pensar lo que había pasado y poco a poco senti asco. Me habían cogido 3 sujetos en mi propia casa, el problema es que yo lo había disfrutado como nunca.

Tengo 4 semanas recibiendo terapia, pero si soy honesta con ustedes, deseo ser cogida otra vez por esos 3, el problema es que no me atrevo todavía a ir a esa tiendita de la esquina.